TENÍA TANTO QUE DARTE…EN LA COMIDA DE NAVIDAD
Y se consumó la Comida, y la Post-Comida navideña. Después de un año en el que se suponía habría una continuación en la tipología del evento navideño por excelencia de la empresa, y que tanta aceptación tuvo por parte de los asistentes, se nos sorprendió con un giro de 180º (joer qué calor eh) en tal decisión; aunque más bien fue una vuelta a las tradiciones, a la tradicional comida de empresa en la que los miembros, y miembras, de la plantilla se desplazan a un restaurante con el fin de compartir unos momentos distendidos, diferentes a los que se comparten durante el resto del año, y alrededor de unas viandas y emulsiones etílicas que hacen del evento el momento ideal para dialogar, incluso bromear y reírse, con aquéllos compañeros/as con los que, quizá, no has intercambiado palabra en todo el año (claro, desde la anterior comida navideña).
Algo que preocupaba a un importante sector de la plantilla era por tanto, la eliminación de la fiesta posterior en el programa de la comida. Pero eso es algo que veremos después. Porque el tema de este relato se puede dividir en dos partes “Comida” y “PostComida” (algo como el famoso “Pucio” y “Postpucio” pero en versión gastronómicojolgórica…chúpate esa con la palabra).
De la Comida no es que se pueda hablar gran cosa. A las dos y media de la tarde aproximadamente, todo el mundo se dispuso a ir al Restaurante, que esta vez se llamaba “La Vaca Paca”…uy perdón, “La Vaca Argentina” y que, como todos sabíamos de antemano, se trataba de un asador de carne (carne que no sabemos si vendría desde Argentina, pero que sí parecía ser de vaca…y desde luego, buenísima). El tener la reserva con antelación, permitió a los asistentes elegir entre dos tipos de plato: carne o pescado (evidentemente, los/as viciosillos/as que acostumbran a elegir las dos cosas no tenían cabida en esta reunión). De ahí que se dejaran varios días para que cada uno, en compañía de su almohada y demás complementos de cama, pudieran determinar su elección. Y claro, tú oyes hablar de asador de carne, y si te dejas llevar por los tópicos, piensas que la elección lógica e inteligente es esa…la carne. Pues no!, hay gente que no se deja llevar por los tópicos ni por los típicos comentarios lógicos…y son los/as que, en estos casos, eligen pescado. Yo supongo que si es raro que la carne la traigan de Argentina, también es raro que el pescado lo traigan de Finlandia (entre otras cosas porque no era salmón). En cualquier caso, luego veremos que la elección del pescado no fue tan descabellada como otros pensaron en su momento.
Volviendo al cronograma temporal, el trayecto hasta “el susodicho asador” duró poco tiempo, teniendo en cuenta que está a poco más del final de la calle donde se encontraba la línea de salida. Aun así, hubieron varios medio de transporte elegidos…hubo quien se fue en el coche propio…en el coche de un compañero/a…en la bicicleta…o, como la mayoría, en el Coche de San Fernando (unos pasitos a pie, y otros andando), incluidos los integrantes del microbús noveldense, que recorrieron, como año tras año, cientos de kilómetros para asistir a tan entrañable reunión anual, que no me digas si no es para que les entre complejo de Reyes Magos persiguiendo la Estrella de Oriente. Y hablando de eso, por suerte este año los disfraces no se incluían en la indumentaria de la comida. Yo seré un clásico, pero eso lo veo más de la Comida de Carnaval que de la Comida de Navidad, cuyo gorrito de Papá Noel, o en el peor de los casos, los cuernos renales (que no de riñón, sino de los renos) son un complemento estético más que suficiente para esta celebración…Y ahí está la nueva idea lanzada al ciberespacio (la de la Comida de Carnaval). Ahora si alguien quiere, que la ponga en marcha
Poco a poco fuimos llegando todos. Yo, ignorante de mi, no sabía que el restaurante fuera tan amplio en espacio como lo era realmente, y pensaba que una plantilla de 160 personas era más que suficiente para llenar el local. Sin embargo, nada más lejos de la realidad que eso, ya que alguna que otra comida de empresa, y alguna que otra mesa esporádica, nos acompañaron en tan entrañable celebración. Como es normal, conforme íbamos llegando, la gente se iba situando en diferentes mesas. Sin embargo, aquí vino el primer suspiro recordando la comida del año anterior: por exigencias del arquitecto que diseñó el restaurante, las mesas tenían una capacidad limitada, y la sala en la que se situaban también, por lo que la consecuencia fue que la mitad de los asistentes, no veían a la otra mitad. Y si contamos con los que se daban la espalda, resulta que matemáticamente, cada uno sólo podía ver a la cuarta parte de la plantilla (que al final no llegó ni a eso), número muy bajo respecto a la misma cifra del año pasado. Y aunque eso pudiera dar igual mientras estás comiendo, se convierte en un factor a considerar si entre plato y plato pasan los minutos tan lentos como cuando tienes que entrar urgentemente al baño, ocupado (según la Ley de Murphy claro), y estás en la parte de la puerta que no toca. Y este fue el caso…seguramente por la falta de previsión en la plantilla de camareros, el tiempo entre un plato y el siguiente dio lugar a agotar todos los temas de conversación que se suelen sacar en estas comidas…más aún, teniendo en cuenta que acabamos todos sentándonos con los mismo con los que estamos el resto del año, y claro, nos tenemos tan vistos que acabamos por darle al tintorro y al pedazo de pan del platito de tu derecha (aunque realmente el tuyo es el de la izquierda)…que son las únicas cosas que podemos comer, y así pasa, que para cuando nos llega la comida en la mesa no hay temas de conversación, pero eso sí, una de risas flojas que no hay quien las pare. De hecho es que te hace gracia hasta que lleves minutos y minutos sin probar nada sólido…o como ocurrió en mi mesa, que las carcajadas no pudieron contenerse al ver cómo un camarero sirve el trozo de carne en el plato de una de las comensales y, casi sin que le diera tiempo ni a trincharlo (y eso que fue rápida, por el apetito que ya arrastraba) el propio camarero se lo volvió a arrebatar del plato para desasosiego e incredulidad de la comensal, y alboroto e incertidumbre del resto de la mesa. Sólo unas gotitas del jugo vacuno ocupaban el plato recordando a la desafortunada compañera que había tenido a tiro un suculento trozo de carne asada…menudo momento, os lo aseguro!. El motivo de tal regate alimentario fue que el destino de esos trozos de carne no eran esa mesa sino la de la otra punta de la sala. Lástima no haber podido inmortalizar en foto la cara de “la comensal engañada”…era todo un poema. Para entonces, los que pidieron pescado ya habían hecho todas las combinaciones posibles con las espinas que les quedaron después de degustar dicho plato…¿entiendes porqué dije al principio que luego se vería que no era tan mala elección como se creía en un principio? En este mundo, se acaba premiando lo que se sale de lo esperado.
Como lance de la comida, digno también de mención, está la entrega de trofeos a los ganadores de las distintas pruebas de los Juegos Olímpicos de Aidico, en su convocatoria de Invierno. Mucha fue la expectación que tuvo la propuesta de celebrar una liguilla interna de juegos y demás competiciones, en la que distintos equipos sacados de entre la plantilla, lucharían por ganar los primeros puestos de cada prueba. Sin duda fue una competición curiosa, ya que para obtener premios, los propios participantes tenían que pagarlos…pero merecía la pena por darle más glamour al momento de la entrega. Y así fue, no faltó el glamour de la organización entregando los trofeos, ni la de “la megafonía” anunciándolos…es más, incluso la entrega también la realizó la propia megafonía…con besos incluidos (lo que sea por mantener el glamour) y como los besos son símbolo de amistad y cariño…pues ale, a cultivarlos entre los participantes (y qué mas da si coincide el sexo de los que lo cultivan no?)
Por cierto, hay que recordar que hubo medallas para todos los participantes, detalle que agradecieron especialmente los que no acabaron en los primeros puestos de ninguna competición, cosa bastante fácil ya que los primeros puestos tampoco es que estuvieran muy repartidos que digamos. Esto es como si en la Lotería de Navidad anunciaran que el 1er. Premio, el 2º y el 3º han caído en Almendralejo…pues como que le quita emoción no?
Después de esos momentos tan intensos y emocionantes, vendría el postre (inmensa porción de bizcocho de chocolate relleno de nueces al que se le suele llamar “brouni”…no sé si porque le gusta a la famosa Carla Brouni…la del presidente francés)…y acompañado de una bola de helado de vainilla…o eso creo por el color, porque tampoco llegué a descifrar su sabor. Y cómo no, el cava y el platito con los dulces navideños…aunque a esas altura de la tarde, estábamos tantas horas ya sentados, que no todo el mundo pudo permanecer en su silla para poder degustarlos.
A partir de este momento es cuando se empezó a gestar lo que llevábamos días intentando planificar…la PostComida. Todo empezó semanas antes a la celebración en la típica conversación de pasillo, cuando uno de los que se cruzan dice “bueno, y después de la comida habrá que hacer algo no?”…uy, ¿qué has dicho?!!…eso es suficiente para que las mentes más animadas de la plantilla empiecen a improvisar ideas y propuestas orientadas a encaminar a los menos animados (o con menos ideas) a continuar la celebración de forma ordenada y global. Y fue entonces cuando me propusieron hacer un comunicado colectivo haciendo apología de la democracia y, por tanto, alentando a la participación en la decisión de la fiesta posterior.
En ese momento, lo más rápido y fácil era iniciar el típico “cutre-chat” de correo en el que se envía un primer email masivo y a partir de ahí se suceden numerosas respuestas…respuestas a las respuestas….respuestas a la respuestas de las respuestas….bueno, y así hasta un número indeterminado de correos. Pero era el momento de modernizarse y llegar más allá (no digo ir al Laboratorio del Fuego…eso sería “al más allá”) sino utilizar las nuevas tendencias en comunicación colectiva…y creé un post en el Boletín (que no llega a ser Blog) del Chiste del Viernes.
Tengo que confesar que en parte lo decidí a modo de experimento. Tenía curiosidad por la aceptación de estos nuevos conceptos comunicativos entre la plantilla, eminentemente técnica, que me rodea. Y como dato revelador diré que tras unas cuantas horas se habían recibido ya 72 visitas, de las cuáles sólo 1 había dejado comentario (que en este caso, se animaba a que fuera la forma de intervenir en la democratización del proceso de elección de la PostComida). Por si el que está leyendo esto no se acercó por el Boletín, le diré que en el comentario se proponía ir a tirarse por las rampas del Gulliver, no sé si antes, después…o durante el botellón que haría falta para que esa propuesta cuajara, porque ¿os podéis imaginar a treinta personas, y demás seres vivientes, tomando al asalto el Gulliver y tirándonos por sus rampas?…Al día siguiente habríamos ocupado la portada de España Directo fijo. Sin embargo, el romper el hielo de esa forma tan original y divertidamente propia de su autora, hizo que los comentarios se multiplicaran hasta alcanzar la increíble cifra de 8 personas (de 130 posibles visitantes)… y no fue por falta de visitas, ya que en total sumaron 180 en dos días. Eso sí, algunas pusieron más de un comentario, y otras incluso pusieron el suyo en horas intempestivas (ayss…si no fuera por ellos/as). Sin embargo, y aunque no una participación muy numerosa, fue ahí donde se puso el granito de arena de lo que sería la alternativa tomada finalmente….el KARAOKE.
Una vez finalizada la Comida, se produjeron las primeras, y también esperadas, bajas en los asistentes. Iban cayendo como moscas, pero al menos la idea del Karaoke parecía ganar a la alternativa propuesta por algún/a desconocido/a consistente en invadir la zona de juegos del centro comercial cercano y, a modo de moviola, repetir algunas de las competiciones que formaron parte de los, ya finalizados, Juegos Olímpicos de Aidico. Sin embargo, la entrega de medallas, y la concentración excesiva de pruebas en poco tiempo, hizo desestimar la propuesta en favor de cultivar otras artes como eran las escénicas (véase cantar, o al menos intentarlo).
Una vez decidido, los “triunfitos” de Aidiki se dispusieron a acudir raudos y veloces al karaoke de la Avda. Aragón en donde habíamos quedado. Hay que tener en cuenta que los que optamos por el Coche de San Fernando, tuvimos que volverlo a coger, para regresar al punto de salida en donde teníamos nuestro coche de verdad. De ahí el goteo de asistentes festeros, que fue congregándonos a todos alrededor de un karaoke que, por cierto, no pudimos estrenar ya que se nos adelantó otra empresa que, con cuernecitos y borrachos/as incluidos, copó las peticiones y que impidió al mundo disfrutar de esos momentos sonoros que no habrían dejado impasibles a ninguno (quizá algún día el mundo se de cuenta de lo que se perdió aquella noche).
Por tanto, y tras varias rondas alcohólicas en el No-Karaoke, se optó por tomar una solución que sacara del aburrimiento a un grupo de animados asistentes deseosos de divertirse, y que apuraban rápidamente las ganas de fiesta escuchando cómo otros/as destrozaban sus gargantas, y nuestros oidos, alrededor de un micrófono. Y la alternativa no pudo ser más acertada…¿para qué ir lejos?¿para qué buscar lugares recónditos?…la diversión estaba en el local de al lado…y allí que nos encaminamos. Sitio casi vacío (que para un grupo como el nuestro resultaba una ventaja), con buena música (que nos permitía bailar y bailar….y bailar también) y con bebida más barata que en el anterior garito (que nos permitía beber y beber…y beber también).
Rápidamente invadimos la minipista de baile. Todos se movían, unos arriba…otros abajo…a la izquierda o a la derecha!… pierna!!…y uno!!… y dos!!… y tres!!… y cuatro!!… pierna!!… pierna!!…….bueno, dejemos ya el aerobic y sigamos con la noche que discurría entre risas y fotos. Seguramente todos hemos experimentado esa sensación de que te enfoquen con una cámara en medio de una fiesta, que tú pongas el careto más extraño que puedan formar los miles de músculos que lo forman…y que cuando la veas en R te arrepientas de haberte pedido aquel cubata de más. Pero ahí está la gracia de estos momentos. Para fotos serias ya están las de los catálogos, o las de la Comida incluso. ¡Viva la espontaneidad!
Y mientras las canciones se sucedían, los bailes se reproducían (que este año es lo único que se debe reproducir en Aidiki) y algún que otro cubata aterrizaba en el suelo de forma violenta aunque accidental…Y de repente, y sin que nadie pudiera adivinarlo, unas notas musicales suenan en el local…una voz femenina comienza a recitar una conocida melodía… “Promeeeeto guardaaaarte en el fondo de mi coraaaazón…Promeeeeto acordarme sieeeempre de aquel raaaaro diciembreeee…” y algo se apoderó de nosotros, un sentimiento de empatía nos invadió a todos y como en el éxtasis final del castillo de la Nit de Foc, nuestras gargantas y cuerpos se unieron en una coreografía sencilla pero intensa…había llegado sin saberlo el momento estelar de la noche… “¡¡Tenííííía taaaaanto que daaaarte, tantas coooosas que contaaaarte…teniiaaa tanto amoooor, guardaaaado para tiiiii…!!”…había surgido el Himno de Aidiki. ¿No me digas que no te sentías más cerca de los que compartían la canción contigo? (a parte de por lo apretados que estábamos todos claro). Sencillamente, fue emocionante. ¿Qué tendrá la música que puede unir a la gente de esa forma?…sí sí, el alcohol hace su papel…pero te aseguro que no es suficiente. A estas alturas seguro que te has dado cuenta que la música apasiona . Bueno, y tras esta canción vinieron otras. El tiempo pasaba y el estómago de algunos de los asistentes encendía la luz de “reserva”. Esto hizo que se activaran las alarmas colectivas, y se produjera la movilización que nos llevara a un local de avituallamiento. Opción no compartida por todos, ya que en algunos casos la reserva se había encendido pero por déficit etílico, por lo que el grupo se disgregó, temporalmente eso sí, para comer o beber.
El grupo del resopón empezó por inclinarse (en algunos casos de forma literal, etílicamente hablando) hacia una famosa cadena de comida rápida que traducida se podría llamar algo así como el rey del burro (o ‘burrikín’ en la lengua original), aunque se desestimó de forma espontánea y se cambió por una voz que propuso acudir a una sidrería (supongo que por lo de las fechas navideñas…la sidra…el brindis…ya sabes, todo acaba por estar relacionado). Y para allá que nos encaminamos. Todos esperábamos encontrar la famosa sidrería que, dicho sea de paso, no sabíamos exactamente dónde se encontraba…aunque gracias a eso pudimos observar la gasolinera cercana en todas sus vistas…Pero claro, el estómago no entiende de GPSs, ni de orientaciones espaciales (aunque de las sexuales a veces sí)…y había que entrar en algún sitio. Y allí que paramos, en un libanés. Si desestimamos el ‘burrikin’, al final acabamos en su primo hermano, el’ beirukin’.
Tras una entrada triunfal en el pequeño local, que casi llenamos solo con nuestra presencia, nos dispusimos a acoplarnos alrededor de lo que sería nuestra mesa de resopón (porque no era hora ni de merienda, ni de cena ni de desayuno). Era la primera vez que un servidor entraba en un sitio así. Realmente no era consciente de cómo sabía esa comida, ni de qué ingredientes estaba compuesta, pero había que decidir cuál de las variadas opciones deseábamos comer. Nombres tan extraños como Falafer o Wampahu aparecían en la carta, motivo por el cual se optó por elegir según la numeración (que por cierto, el triunfador del resopón fue sin duda, y por una aplastante mayoría, el nº 23…al final no les quedaban ‘predictors’). Bueno, pues al final resultó que esos nombres extraños y en cierto modo graciosos, escondían tras de sí un burrito mexicano relleno de carne y lechuga con salsa y especias (aquí está la clave de su parentesco con ‘burrikín’…burrito burrikin). Pero un grupo tan ameno como nosotros, no podía entrar a un local así e irse sin más que consumir y pagar. Fue el momento ideal para “Los juegos de Jul”. Esto que suena a best-seller de intriga, en realidad eran unas actividades de nivel ‘junior’ que propuso una de las asistentes. Juegos que al principio parecía iban a conquistar nuestras mentes, pero que la poca seriedad que nos asomaba a esas horas de la noche, impidieron llevar a cabo el juego de acuerdo con las reglas de la instigadora que, por cierto, decidió “llevarse el Scatergoris” y acabar con esa profanación de dichas normas (si es que al final la deformación profesional hace estragos). Eso sí, tengo que reconocer que años atrás, yo presencié una sesión de ese mismo juego, y reconozco que puede hacerte reír un buen rato, especialmente si se acompaña de unas cuantas cervezas a media tarde.
Y en estos momentos se acercaba un momento de inflexión. Era ya tarde, llevábamos muchas horas en pie y acabábamos de llenar el estómago…o nos movíamos o podríamos perecer en los brazos de Morfeo. Y nos dispusimos a continuar. Sabia decisión que permitió recoger al grupo de la bebida y reunificar el grueso del pelotón para poder asaltar el siguiente garito que, sin premeditación ni alevosía fue el que publicitaba en su puerta el atrayente mensaje de “2×8” que aunque parezca una fácil operación matemática (aunque a esas horas, no tan fácil), realmente quería transmitir una oferta en el precio de las copas, y es que la crisis llega a todos los sitios. Y tras unos momentos de indecisión, procedimos a instalarnos. En unos segundos ya estábamos todos sin chaquetas, bailando y con el 2×8 en la mano. Las canciones se sucedían, los bailes también…y llegó el momento…la energía volvió a surgir…volvimos a ser abducidos por la letra de una canción…“Promeeeeto guardaaaarte en el fondo de mi coraaaazón…Promeeeeto acordarme sieeeempre de aquel raaaaro diciembreeee…” y el éxtasis nos acabó de unir ““¡¡Tenííííía taaaaanto que daaaarte, tantas coooosas que contaaaarte…teniiaaa tanto amoooor, guardaaaado para tiiiii…!!”. Momentazo que contó con la sorpresa del resto de personas que ocupaban el local, y que contagió a las camareras que habían permanecido impasibles tras la barra hasta ese momento. Y es que ¡¡Aidiki arrasaaaa!!.
Unas canciones después, se decidió cambiar de local. Mucho tiempo ya con el reprís a tope, y hacía falta algo más de fuerza para aguantar. Última parada: Gasoil (póngame 20 euros por favor). Sitio ideal para los diesel como nosotros que aguantamos hasta el final, sin bajar ni un ápice la energía y diversión de la reunión. Nosotros que superamos todas las bajas que se van produciendo a lo largo de la noche y que como un chirriar de máquina registradora al abrir el cajón, suenan en nuestros oídos cada vez que alguien abandona el grupo. Y allí estábamos…los de siempre…los que suben la media de empresa festera…los que se apuntan a un bombardeo…los que lideran la I+D de las baterías alcalinas…los que pusieron comentarios en el Boletín de la PostComida…como diría un científico, el núcleo del Universo. Pero todo tiene su momento, y tras escuchar diversas canciones, cada vez más parecidas al chimpum-chimpum, las bajas se fueron sucediendo de forma acelerada. Estaba claro que la comida de Navidad estaba a punto de disolverse…y claro, analizando el día, llevábamos 12 horas sin parar…12 horas disfrutando de buena compañía…12 horas viviendo momentos inolvidables…12 horas con Aidiki de fiesta…Y es que ya sabes, tenía tanto que darte…en la Comida de Navidad
¡¡ ARRIBA AIDIKI … SOMOS LOS MEJORES … QUE NUNCA SE OS OLVIDE…QUE NUNCA SE NOS OLVIDE !!
FELIZ NAVIDAD Y QUE EL NUEVO 2009 NOS LLEGUE CARGADO DE MOMENTOS COMO EL QUE VIVIMOS ESTE PASADO VIERNES
Besitos y abrazos para todos/as
Antuan.
Actividades Lúdicas para la Post-Comida Navideña
Hola a todos/as…
Este año la comida no tiene programada ninguna actividad posterior, es decir, beber (opcional), bailar (opcional) y divertirse (obligatorio)…por lo que se hace necesario pensar a priori alguna alternativa a volverse a casa a las 5 ( se omite rima para que nadie lo tome como la primera alternativa
). Se han oido rumores y propuestas volátiles…pero nada concreto. ¿Qué pensáis? ¿Alguien se apunta a la post-comida navideña?…
Alternativas:
1- Karaoke en Valencia (o cualquier otro karaoke conocido cercano): A determinar
- <Añada su alternativa en un Comentario>…
SÉ LO QUE HICISTE EN LA ÚLTIMA CENA DE VERANO
Había pasado un mes y medio desde la innovadora “Cena de Novatos”, y 5 meses más aún desde la última cena de Navidad, y la respuesta de los aidikitos y aidikitas llegó al nivel que se esperaba (ni fue a más…ni a menos).
Aunque un servidor (es decir, yo…no el ordenador de R) se enteró de la organización de esta cena un poco más tarde que los demás (problemas extraños con las nuevas tecnologías), no dudé un instante en apuntarme a dicho evento en cuanto las ninfas del ciberespacio transportaron hasta mi pantalla el aviso del evento. Y es que no se puede pasar por alto el trabajo que cuesta mover a tanta gente, y encima moverlos en la misma dirección y con el mismo destino. De ahí que los correos estén viajando por nuestros buzones desde unas semanas antes de la fecha seleccionada.
Para quien lee los correos que le llegan, es emocionante ver la evolución de la lista de apuntados. Los correos se suceden con los últimos partes que emite la Organización. Correo con un listado de 12 apuntados (los mismos 12 primeros de todas las cenas)…correo con 24…correo con 20 (coño!, se han borrado 4, esperemos que no cunda el pánico y hayan otros abandonos en cadena) …correo con 28…correo con 35…juer, si parece la cotización del Ibex35. Y al final de la sesión, el valor “Aidikitos/as apuntados a la cena” cierra con un índice de…¡¡46!!. Ahí es nada. Y eso contando con las ausencias de última hora. Vamos que, en líneas generales, Aidico se puede considerar como una empresa festera
.
Como se suele decir, el hombre (como especie, no como sexo masculino) es un animal de costumbres (luego viene que hay hombres con más costumbres que otros, y hombres más animales que otros también…pero eso es otro tema). Y qué mejor costumbre que volver a visitar a nuestros amigos de “La Lobera”…gente amable, local con “terraza” al aire libre, menú barato, cerveza fresca, sangría cargadita, camareras con piercings en la cara…no se echa en falta nada. Eso sí, esta vez, la emoción de la incógnita de saber qué comida nos iban a servir, fue sustituida por los preliminares (uy cómo suena eso) de la cena (aaahhh, vale) ya que ésta se vió positivamente aderezada con un revolucionario PPPP, que no es ningún tartamudo nombrando a un partido político, sino que se trataba de un “Plan Postcena Pre-Planificado”. Esto, que ha podido sonar a normativa de Seguridad, no se trataba más que de decidir el local de ocio que sería el afortunado con nuestra presencia, una vez que nuestros estómagos se llenaran de sabrosas viandas y deliciosos elixires de fuego (o sea, alcohol).
Las opciones que ofrecía el PPPP no eran muchas…o sea, una (las Ánimas), pero era la que mejores condiciones reunía teniendo en cuenta la época del año (verano) y el emplazamiento (dentro de la ciudad). Si con una opción, sólo votaron a favor la mitad de los apuntados, no quiero ni pensar el resultado de la consulta si hubieran habido 7 propuestas. Un aplauso para la organización por ese motivo. Además, ¿dónde podría ir una empresa tan anima-da como la nuestra?…pues a las Ánimas
.
El día se va acercando. Todos van leyendo los nombres de los apuntados, y de los que se desapuntan, intentando hacer una simulación mental de cómo nos lo podríamos pasar con la gente que va (y no digas que no, que lo hacemos todos). Y entre unas cosas y otras, la jornada laboral del viernes se acaba y todos nos vamos a casita a prepararnos para la gran cita de La Lobera (que no es un local lleno de lobas….por desgracia para los hombres, y seguro algunas mujeres). Como tarea principal para los hombres: no olvidar cambiarse de ropa interior (especialmente los que lo hicieron por última vez en la anterior cena de Aidiki a la que asistieron), y como tarea principal, y doble, de las mujeres: encontrar la ropa que mejor les quede (cruzando los dedos para que ninguna lo lleve también) y poder embutir todos los objetos que pueden hacerles falta durante la noche, en los diminutos bolsos que se llevan de marcha. Tareas nada fáciles, por cierto.
Y se hacen las 22:00. Es el día D, hora H. Todos camino del lugar de reunión. Unos llegan por el norte, otros por el sur….unos andando, otros en coche o en autobús (¿no me digas que no quedaría bien esto como letra de canción?…Cualquier día escribo el Himno de las Cenas de Aidiki…así lo podríamos cantar todos alrededor de la mesa justo antes de comenzar la cena).
De entre las alternativas posibles, el que suscribe esto llegó en su coche. Lo aparcó, como se suele decir “a hacer puñetas” (es lo que tiene querer aparcarlo bien) y se encaminó tranquilamente hacia el lugar de reunión, con paso tranquilo pero firme…sabiendo que había una larga noche por delante. Por el camino, cuán grande fue su sorpresa que se topó (sólo de forma figurada lo de toparse) con otros comensales que, sin ánimo de querer aparcar muy lejos, se disponían a emplazar el coche de la aidikita que lo conducía (muy bien!, acabas de deducir que era una mujer la que no quería aparcar lejos), a escasos metros del lugar de destino. Tras las indicaciones (sólo le faltaba la gorrilla de portero del Hilton) de otra aidikita que la acompañaba, el coche quedó en “delicada posición”, teniendo en cuenta que ¼ de la superficie del coche reposaba sobre una bonita combinación de líneas de color amarillo, pintadas en el suelo y sin forma definida…aaaa..aaaa niii color, fue aaaiiiireeeee eeeee eeee voooooladooooor (con la voz de Ana Torroja suena mejor, lo reconozco). En cualquier caso, las líneas amarillas eran la salida de un garaje, y como no se ocupaban en su totalidad, dedujimos que la multa sería proporcional a la superficie del coche en lugar prohibido…conclusión, ¡¡ el coche ahí se queda !!
Poco a poco nos vamos acercando al punto de reunión. Nuestros ojos empiezan a hacer un barrido por la zona, buscando caras conocidas…gente que acababas de ver hacía 7 horas, pero que se agradecía ver en otro ambiente y situación…y con ropa decente, porque hay que reconocer que la bata no es un atuendo que favorezca mucho (es de agradecer que no se hayan comprado batas de verano…con manga corta, ya serían la bomba).
En este instante comienzan los saludos. Es curioso como hemos dejado el chip del trabajo en Aidico, y nos miramos ya como juerguistas. Todo son risas, palmadas, besos (bueno, todo besos no…tampoco hay que exagerar). Ahora es cuando los más madrugadores llevan ya una, o varias, cervezas en la sangre, y los que llegamos en esos momentos, llevamos las ganas de recuperar el tiempo perdido.
Tras unos instantes colapsando la acera, y dejando pasar a los transeúntes de uno en uno, y con examen visual incluido (momento Filtro AntiSpam)…los primeros en elegir silla, provocan una reacción en cadena, que se propaga a grandes velocidades y hace que en breves segundos, no sólo estemos todos sentados (por aquello de “maricón el último”) sino que a modo de Juego de las Sillas, haya gente que deba mantenerse de pie a falta de un lugar donde aposentar su trasero (aunque Camilo José Cela prefería llamarlo directamente “culo”). Pero ya dijimos al principio del relato que en La Lobera no hay lobas, pero la gente es amable (a parte de tener cerveza fría) y en unos segundos, había puesta una mesa adicional para los que se quedaron sin silla.
A estas alturas ya estamos sentados todos, y bien sentados, porque estaba tan aprovechada la acera, que las sillas estaban literalmente pegadas una a otra, vamos, que para entrar a la mesa tenías que sacar la silla para atrás, sentarte…y autopropulsarte como si estuvieras en una carrera de sillas de oficina. Ya se sabe que “el roce hace el cariño”, y desde luego de allí salimos todos para contratar el viaje de novios con nuestro compañero/a de cada lado. Aun así, fue curioso poder tomarse unos segundos para echarle un vistazo general a la mesa, y es que al ser tanta gente, era más larga que un día sin pan. Yo estaba en medio (como los jueves)… miraba a la derecha y mucha gente….miraba a la izquierda y mucha gente…miraba al frente y mucha gente (todos pasaban con sus coches por Blasco Ibáñez)…miraba detrás y una jarra de cerveza se acercaba agarrada por una camarera hacia mí. Está claro que somos una empresa festera.
Como es típico en los locales de restauración (y no me refiero a la consulta de la esteticien), lo primero que se sirve es la bebida. Que digo yo, ¿lo harán para que te suba más fácilmente y no te preocupes si la comida está mejor o peor hecha?. Da igual, porque está tan extendido que ya nos hemos acostumbrado y lo vemos normal. De hecho es que, antes de empezar a comer algo, da tiempo a una segunda ronda de bebida. ¿Será que, además de una empresa festera, somos una empresa alcohólica?
A partir de aquí, la cena se desarrolló con total normalidad…que viendo el panorama, no es poco. Las tapas se sabían con antelación, lo que permitió a los comensales centrarse más en la conversación que mantenían con sus compañeros de mesa, que como en el juego del “Buscaminas”, se reducían a los que rodeaban a tu silla, es decir, en frente, a tu izquierda, a tu derecha, en la diagonal izquierda y en la diagonal derecha.
Y las tapas fueron apareciendo una tras otra…el surtido de ibéricos con el tomate rallado…la ensalada de pasta…las bravas (¡cómo no!)…el surtido de rebozados…la pizza doble-capa (como los DVDs)…la “mix-sartén” (con el huevo frito, las patatas el chorizo y la morcilla…una sabrosa oda al colesterol)…y el plato estrella, las brochetas de pollo a la mexicana-light (es decir, con nachos pero sin guacamole). Esta vez no había postre, pero daba igual porque su hueco lo había ocupado ya el alcohol de las repetidas jarras de cerveza y sangría que fueron cayendo a lo largo de la cena.
Y cómo no, durante el transcurso de la cena, no podían faltar los vendedores-móviles del “¡barato barato!”. Es curioso, porque en cada cena se ven las últimas tendencias en materia de cacharros, juguetitos y demás artilugios psicodélicos que viajan de mano en mano durante toda la noche, y que misteriosamente nadie conserva al final de ésta. En esta ocasión, el producto estrella fueron las gafas iluminadas. Interesante complemento con oscuros cristales y montura luminosa y parpadeante, ideal para una noche en la que, lo que menos interesa es que la persona que está enfrente pueda ver el estado en el que están tus ojos (ni hacia dónde miran). Sin embargo, hay que hacer especial mención a una duda que me surgió tras mirar las fotos…¿alguien vio en algún momento de la noche la marioneta de la cabeza de un gorila negro? Algo digno de las desapariciones y apariciones que acontecen en las cenas de Aidiki, un misterio que se ha puesto en manos de los más conocidos expertos en materia de ciencias ocultas. No sé tú, pero la primera vez que yo vi al gorila, fue el lunes siguiente mientras miraba las fotos (y te aseguro que yo estuve allí toooooda la noche…y no, no iba tajao’). No he preguntado a nadie si lo vio, porque no sé qué me asustaría mas, si que lo hubieran visto todos menos yo…o que no lo hubiera visto nadie. La cosa es que, viendo los documentos gráficos, el misterioso gorila estuvo campando a sus anchas entre todos nosotros…y seguro que más de uno/a, sin enterarse.
Volviendo a los temas menos esotéricos, y una vez sirvieron los cafés y derivados (cortados, bombones, carajillos,…etc), llegó el momento del cálculo de la cuenta. Fácil y rápida tarea, teniendo en cuenta que íbamos a menú cerrado (como cuando vas a una boda…sólo que, en este último caso, a cada uno le “cuesta” una cantidad distinta).
Bueno, empieza el momento sexy masculino de la noche. Todos los hombres empezamos a buscarnos el dinero por algún rincón de la ropa que llevamos puesta (“ ¿lo tengo en el bolsillo de atrás?…no…¿en el de delante?…no…¿en la camisa?…tampoco…..no encuentro el dinero, pero me estoy dando cuenta que estoy wenorro joer!”). Este momento de autoexploración no es disfrutado por las mujeres, que se dedican a rebuscar por el interior del bolso, como si fueran batidoras preparando un refrescante gazpacho andaluz (como siempre, ¡ellas se lo pierden!). En cualquier caso, el objetivo final de la acción es facilitar a la persona que se ha encargado de recolectar el dinero (en otra entrega intentaré desvelar las causas que llevan a la autoelección de dicha responsabilidad) la cantidad necesaria para cubrir los gastos de la cena…lo cual no es poco, dada la facilidad que hay siempre en que se eche de menos alguna cotización. Buen momento, este de la recolecta, para que los más promiscuos se aventuren en el primer cubata de la noche (al menos esta vez, nadie fue tan intrépido/a de mezclarlos con el Espidifen…al menos que se sepa).
A estas alturas de la noche, toca ya mover el cuerpo (y tanto, porque de no poder moverte en la silla se te entumecen hasta las pestañas). Hay que ir a tomar la primera copa (segunda ya para algunos). Y ahora empieza la peregrinación. Como de una película del Oeste se tratara, los que asumen el papel de “vaqueros/as”, intentan conducir al ganado (reses que llaman allí) por las calles de Valencia. Tarea que no es fácil, teniendo en cuenta el bajo nivel del sentido de la orientación que muestran ya algunos/as a esas horas de la noche. Sin embargo, gracias a su carisma, y con paciencia, uno a uno vamos entrando todos al primer local elegido para el desentumecimiento de los músculos (en este caso fue Matisse…leído Matís). Local curioso en el que la música, a veces con un estilo desorientativo, junto con un sistema de refrigeración más desorientativo aún (anduvimos todo el rato buscando por dónde salía el aire fresco) hacía que la temperatura subiera, y no la que a los hombres nos hubiera gustado (comentario machista, pero totalmente cierto), sino a la temperatura ambiental que empezó a subir casi tan rápido como el índice etílico en las venas de algunos/as.
Y fueron las altas temperaturas del local, las que propiciaron que los primeros movimientos de traslado comenzaran a rondar la mente de los/as aidikitos/as festeros/as (esto parece un discurso de la Ministra de Igualdad). Tras varios intentos fallidos, todos menos el último, los “animosos” del grupo (aquéllos que aparecíamos en el correo con el apodo de “Ánimas”) emprendemos el éxodo hacia un local que, gracias a nuestra presencia, aumentaría esa noche más aún el glamour que lo caracteriza.
Ahora toca ir a por el coche. Los peregrinos nos vamos repartiendo entre algunos vehículos, con la intención de no retrasar mucho el reencuentro de todos, y evitar la saturación de un parking que, siendo grande, se queda pequeño.
Todo fue normal, con la excepción de uno de los vehículos de nuestra expedición. ¿Recuerdas la conductora que dejó su vehículo tocando las líneas amarillas de un garaje?…pues no se lo había llevado la grúa, lo cual ya es positivo, pero algo fuera de lo normal hacia a su dueña inquietarse conforme se acercaba. Un trozo de papel se dejaba ver bajo uno de los limpiaparabrisas…era algo parecido a una nota escrita a mano. Lo primero que pasó por su mente fue “¡¡he ligado!!…un tío con cuerpo escultural, millonario, trabajador, sensible y fiel me acaba de dejar su número de teléfono, junto a su foto, para que si me apetece me pase en 5 minutos por su casa” (vamos, lo normal que le suele ocurrir a cualquier chica que sale de cena con su empresa)…de ahí que su primera reacción fuera pensar “¡¡ a la mieeeerda las Ánimas !!”. Lástima que el sueño sólo durara los 5 pasos que tuvo que dar hasta poder agarrar el papelito, ya que sí habían números, pero no los 9 de un teléfono, sino los 4 de una matrícula, la matrícula que había cogido una chica (¡¡y encima chica!!) del coche que había dejado un “bonito recuerdo” en la esquina trasera izquierda…o sea, lo que se conoce como “un buen boño” (joer, qué palabra más barriobajera). La nota decía que un chico le había golpeado repetidas veces al intentar salir (si cuando un tío se fija en una chica, insiste e insiste….), pero claro, el tío seguro que ni está bueno, ni es sensible… y lo que es peor, ni es millonario!!. No pasa nada, el plan de las Ánimas parece que vuelve a ser el mejor en una noche nada positiva para Mapfre (el seguro del coche de la improvisada Cenicienta), pero que ésta supo afrontar sin que se le notara para nada (bueno, quizá los copazos ayudaran un poco…). Y hablando de “copazos”….¡vaya pedazo de copas tienen en las Ánimas! Estuve tentado de llevarme una para trasplantar allí un rosal que me regalaron hace días.
Pues nada, tras un corto y ameno viaje junto con mi compy conductora, llegué al sitio en cuestión. Tras girar en la rotonda, nos disponíamos a entrar en el parking y …. ¡joer!, en la puerta habían ¡¡dos miembros de la expedición!! (si es que estamos por todos los sitios). Aunque en un principio no nos conocieron y casi se suben al capó del coche, fue el momento del encuentro tan efusivo que decidieron introducirse en los asientos de atrás, y acompañarnos en la, nada fácil, tarea del aparcamiento. Joer, un parking inmenso, pero vacío de luces, y lleno de coches…y de botellones, uno de los cuales tuvimos que incitar a desplazarse para poder aparcar el coche en el hueco que ocupaban…pero no les importó para nada (gente muy amable….seguro que son familia de los camareros de La Lobera).
Y conforme salíamos del parking, nos cruzábamos con más miembros de nuestra festera expedición (qué bonito es estar rodeado de los tuyos eh?). Poco a poco fuimos apareciendo todos en la puerta de las Ánimas. Fue entonces cuando, sin previo aviso, pude experimentar lo que sienten los astronautas durante el despegue de su nave espacial. ¿Sabes eso de “se me puso el estómago del revés”? Pues en mi caso fue literalmente cierto: del revés…es decir, boca abajo, que es como me puso uno de los aidikitos cuando me vio, agarrándome de las piernas y volteándome como si fuera un saco de arroz. Menuda sensación…fue como el Dragón Kan, pero con más miedo…buffff, donde esté eso, que se quiten los deportes de riesgo como el puenting o comprar el primer día de rebajas.
Llegada la hora, y para no esperar todos en la puerta, fuimos entrando poco a poco en pequeños grupos. Íbamos recorriendo las escaleras que te llevan a la pista (de baile, no de ski…aunque seguro que allí más de uno/a estaba entre “nieve” esa noche). Una vez allí, la música house penetraba nuestros oidos transportando el ritmo a unos músculos sedientos de baile. En un momento dado, una de las aidikitas me hizo una proposición (uuauu)…se trataba de experimentar nuevas sensaciones más cálidas para nuestros cuerpos (uuuuuaaaaaauuuuuu), o lo que es lo mismo, traduciendo del lenguaje de las cenas de Aidico, me propuso ir a ver dónde estaba la pista de pachanga.
Rápidamente localizamos la música más latina, más española. Fue fácil arrastrar al resto de expedicionarios que, en pocos minutos, estaban pidiéndose en la barra la copa gratis (el “copazo” gratis diría yo). Y por cierto, no sé si dependía de la camarera que te atendiera, o si es algo común allí, pero si alguien se fijó, el echar el limón a la copa con hielo ha dejado de ser una tarea fácil al alcance de todos, para pasar a ser una habilidad con gran entrenamiento. Los pasos básicos para echar el limón yo pensaba que eran:
1.- Coger el limón.
2.- Echar el limón.
Pero no, realmente la camarera nos deleitó con un paso intermedio consistente en coger la corteza del limón con dos pinzas, y ejercitar sobre el cítrico unos movimientos repetitivos de estrujamiento ondulante que por lo visto le dan un toque especial al líquido que hay dentro….es el famoso “Toque limonero de Ánimas”. Si no está patentado, yo lo patentaría.
Y la noche seguía a buen ritmo, pero no tan a buen volumen. Era curioso estar en una discoteca y poder hablar con el que estaba a tu lado sin ningún problema. Es más, podías hablar hasta con la que estaba en el grupo de al lado (otra cosa es que ella quisiera hablar contigo). En resumidas cuentas, la música era conocida y facilitó el movimiento y el baile (incluso agarrado con las más intrépidas de la expedición). Tanto es así que la gente con tal de bailar, no cogía con fuerza las copas y éstas acababan estampadas en el suelo (por la famosa ley de la gravedad). Esto llega a ser algo normal en todos los locales de ocio, pero no por eso no deja de ser peligroso, incluso cuando estás apunto de irte a tu casa. Y fue a una de las integrantes de la empresa más festera de Valencia (la nuestra) la que por motivos que se desconocen, pero ayudados por el calzado femenino típico de esta época del año, se produjo un corte en un dedo del pie izquierdo, que no dejó de sangrar durante el transcurso del tiempo en que, uno tras otro, se aplicaba los klinex que le iban dando y que saturaba de sangre. Fue entonces cuando hizo acto de aparición un “pinganillo-boy”. Sí, uno de esos de “seguridad” que cuando les dices algo se lo tienen que preguntar a alguien por el micrófono que llevan enganchado a la solapa, que digo yo que se lo ponen ahí, porque es la única zona de la ropa que no está ceñida al cuerpo y apunto de reventar.
Tras la aparición de dos “pinganillo-boys” adicionales (en total ya eran tres), decidieron en un cónclave al más alto nivel intelectual, acompañar a la lesionada a lo que en ese momento llamaron “La enfermería”. Bonito nombre, para unas instalaciones que cumplieran con los requisitos mínimos en atención de primeros auxilios de un local como ese. Pero claro, distaba mucho eso de lo que el cuartito en cuestión tenía. Cuando nuestra sangrante compañera se disponía a entrar al sitio de la supuesta cura, se le ocurrió preguntarle al “pinganillo-boy” si era ATS….”¿AT qué?, si yo soy un camarero” dijo. “ ¡¡ Aaahhhh, valeeeee, entonces estoy más tranquila; así, ya tengo a quién le puedo pedir el hielo para ponérmelo por si me tuerzo el otro pie al intentar aguantarme en una enfermería SIN camilla!!”. Hay que joderse, la pasta que ganan, y si te haces una herida la asistencia que te ofrecen es darte un bote de Agua Oxigenada (menos mal que no le dieron Agua de Valencia) y una tirita.
Tras unos minutos de inexistente asistencia sanitaria, nos concentramos en la puerta los pocos aidiktos/as que quedábamos ya en el local. Fue entonces cuando nos enteramos que en ese sitio no están permitidas las corbatas rojas sobre camisas de manga corta de color negro. Ale! ya sabes!!. Lo que podrían hacer es publicar una web (deformación profesional sí) en donde pusieran las combinaciones de colores no permitidas, así como tipos de calzado, suavidad y tipo de la tela de la ropa, así como tipos de peinado y marcas de gomina que no se permiten llevar dentro del local. Eso facilitaría mucho la dura, complicada y poco reconocida labor de los “pinganillo-boys” de la puerta…y de paso, también permitiría que no te devolvieran sucia la prenda que te han quitado (como para ponerse a discutir con los 100 kg de músculos, de quién es la culpa de que la corbata tenga una mancha por haber estado en el suelo durante 3 horas).
Pero no nos olvidamos de nuestra compy lesionada. Los minutos seguían pasando, y su herida no dejaba de sangrar bajo una tirita que ni contenía, ni estaba pegada al dedo. Pero el “pinganillo-boy” de la puerta no contaba con la presencia entre los “amotinados” del Departamento de Calidad y Prevención…dos mujeres, ¡¡ahí es nada!!. Tras ver que el primer intento por exigir la presencia allí del encargado de la discoteca no había surtido efecto, se repitió la solicitud hasta tres veces adicionales. La verdad es que la discoteca no parecía tener mucha intención de complacer nuestra petición, hasta que se empezó a amenazar con llamar a la policía (cosa que por otro lado, no afectaba al semblante del “pinganillo-boy” de la puerta). Se repitió la frase varias veces, hasta que una de las cabecillas del amotinamiento decidió realizar la llamada de verdad (ya era hora de que dejaran de tomarnos el pelo…que supieran que íbamos en serio!!)…y como íbamos en serio, esta compañera se dispuso a sacar en serio su teléfono…y marcar en serio el 061. Sí sí, como lo lees, el 061. Yo creo que en un afán por optimizar recursos y llamar a la vez a la Policía Nacional (091) y a la Guardia Civil (062)…decidió llamar a un número que tuviera parte de los dos….y salió el 061. Que todo hay que decirlo, es bonito (aunque no tanto como si le sumamos 8). Si llega a marcar el bonito 061…seguro que le habría contestado una maquinita con algo como “Ha contactado con el Servicio de Información del Instituto de Investigación de la Migración de Aves Rapaces de la Comunitat Valenciana: deje su mensaje después de la señal…piiiiiiiiiiiiiii”. Al menos si lo hubiera marcado al final, seguro que habría aprovechado para dar el aviso sobre los “buitres” que se veían revoloteando durante la noche por todo el local.
Tras el simulacro de llamada a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y ya ni me acuerdo cuánto tiempo después de que se solicitara su presencia, apareció tranquilamente un tipejo con pinta de haberse levantado de la cápsula de los rayos UVA, con una ropa en plan Julio Iglesias, un pelo del mismo estilo y un móvil en la mano. Yo creo que era un colega del de la puerta que, ante la insistencia de las “Mujeres CaliPrev” (Calidad y Prevención) por ver al encargado, le dijo a su amigo que dejara el cubata en la barra y se bajara a la puerta a ganarse el pase VIP anual que le había dado por la geta, para lo cual sólo tenía que decir que “sí” a todo, no hacer nada y poner cara de tonto (esto último, tarea fácil para el que apareció por allí). Sin embargo, aseguró ser el encargado y, metido en su papel, nos dio la razón como a los locos, e incluso se ofreció a llevar a la pobre quasi-desangrada al hospital más cercano (hubiera estado bien haber aceptado a ver qué cara se le ponía…yo creo que contaba ya con nuestra negativa).
Una vez cara a cara con el encargado, se le planteó el deseo de poner una reclamación. A lo que el encargado nos reconoció tener derecho….vamos, ¡¡no te fastidia!!…¡¡a las “chicas caliprev” le vas a decir tú si tenemos derecho o no a poner una reclamación en un local público!!. A todo teníamos derecho, pero eso parecía un diálogo de besugos…mucho palique, mucho ofrecerse a llevar a la chica al hospital (seguro que para presumir de deportivo), pero de hoja de reclamaciones nada (no te extrañe que al ver que iba en serio, estuvieran imprimiendo una desde el Word…que fijo tiene una plantilla para hojas de reclamaciones). Mientras la conversación proseguía, y a las “chicas caliprev” se les encendía la luz de reserva del depósito de la paciencia, un destacamento de amotinadas ya estaba enfrente del local, con el coche en marcha esperando poder acercar a la malograda compañera a un centro hospitalario donde le pudieran hacer una cura en condiciones (al fin y al cabo, eso era lo principal). Y así fue, se le acompañó al coche, se le ayudó a subir y volvimos a la puerta donde se estaba librando la cruel batalla por el raciocinio con el encargado. Y de repente, ¡¡aleluya!!, se ofrece la oportunidad de rellenar la famosa y problemática hoja de reclamaciones, momento que no desaprovechan nuestras “chicas caliprev”, dirigiéndose al interior del recinto y disponiéndose a plasmar en unas pocas palabras, todo lo que había acontecido desde el momento en que nuestra aidikita se cortó en el pie.
Pero escribir en una hoja no fue tan liviano como podría esperarse, y sino que se lo digan a las piernas de una de las “chicas caliprev” (en concreto la ‘cali’) que tuvo que sufrir el ataque masivo, y por sorpresa de cientos, que digo cientos….miles!! de mosquitos de la especie “Puñeteris” que debe tener subcontratados la discoteca para el empleo en estos casos de alteración del orden (o sea, que se moleste al encargado). Pero la valentía de nuestras heroínas no tiene parangón, y antepusieron la defensa de los derechos de nuestra compañera lesionada, a las horas que se tirarían al día siguiente rascándose los picotazos.
Y con la sensación del deber cumplido, aunque sin el convencimiento de que surtiera efecto, nos dispusimos a abandonar la zona. En grupo nos fuimos aprroximando a los dos coches, cuyos dueños nos acercarían amablemente a cada uno de nosotros a nuestras casas, o a donde habíamos aparcado el coche antes de la cena (“a hacer puñetas” fue mi caso…¿lo recuerda el lector hace ya 6 páginas?). A destacar el gran gusto que demostró uno de los dos conductores de los que acabo de hacer mención, en la elección de la camisa que llevaba. Una camisa así, está reservada para hombres de una gran clase y distinción (el hecho de que yo tenga una camisa igual no ha influido de forma considerable en la valoración emitida).
Al final, y con el rollo de la reclamación el día había empezado totalmente. El sol lucía ya fuerte sobre el cielo, y yo cuando llegaba a mi casa, me tropecé con la vecina del 3º, que al verme no pudo evitar la expresión de su cara queriendo imaginar de dónde venía yo a esas horas, a lo que yo muy astutamente contesté “ lo bueno de madrugar es que sales con la ‘fresca’ ”…y ella que entienda lo que quiera.
Bueno, poco más queda por añadir (desde aquí oigo los suspiros de alivio de todos los que, leyendo, han llegado hasta aquí sin dormirse en el intento), simplemente que, en general y salvando el final, volvió a ser una reunión divertida, agradable y con chispa. Repetible en cualquier momento, que espero llegue pronto, para poder compartir con todos, y con alguno/a más que se apunte a la siguiente, otra noche de las “AidikiPartys”.
Y para finalizar, y como regalo de vacaciones, me complace comunicaros que tras un complejo sistema de tratamiento de imágenes digitales desarrollado en exclusiva por la empresa Antuan Films S.A., se ha conseguido extraer el sonido de ambiente que se grabó junto con las fotografías sacadas durante toda la noche. Es un documento único y revolucionario. De esta forma, ya se puede saber qué decía la gente mientras estaba siendo fotografiada. Espero os guste el regalo que podréis encontrar en el directorio R:\COMUN\Toni\Cena-Jul08 (copia el archivo en tu disco duro y lo verás mejor…Ahh!, y conecta los altavoces antes de verlo!!).
Besos y abrazos para todas y todos (y en ese orden)
Antuan.
Programa Oficial “FALLAS AIDIKI 2008″
22 de Enero:
20:00h En la Sala de Juntas de AIDIKI, recepción a la Fallera Mayor del Instituto e imposición de Batas a la Plantilla de Honor.
22:30h En el Salón de Conferencias, Solemne Exaltación de la Fallera Mayor de AIDIKI, Señorita Amanda Mebesos y su Plantilla de Honor.
31 de Enero:
10:00h En las Reales Atarazanas, presentación de la Fallera Mayor de AIDIKI, Señorita Carlota Poncete a todas las Falleras Mayores de los distintos Institutos Falleros. Se incluye intercambio de fotografías.
Al finalizar el acto se procederá al fichaje de 15 tarjetas de distintos colores a cargo de la Pirotecnia “El Siges F5” de Ciberplaneta. Patrocinado por “Peinetas Cagao S.I.”
02 de Febrero:
19:30h Visita de las Falleras Mayores, junto con sus presidentes de Instituto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
10 de Febrero:
17:00 – 21:00h Recepción de las “PROBETAS” en los laboratorios de AIDIKI, con destino a la Exposición a celebrar en dicho lugar.
13 de Febrero:
12:00h En los laboratorios de AIDIKI, inauguración de la “Exposiciò de la Probeta 2008”. Presentación del Acta Oficial Fallera 2008.
Finalizada la misma, en el Laboratorio de Resistencia de Materiales se romperán 8 bloques a cargo de la pirotecnia “Cárcer” de Requena, patrocinada por “Cerveza Pateao S.L.”.
15 de Febrero:
21:00 h En las Reales Atarazanas, imposición de las recompensas de “Marrón D’Or i Brillants ab Fulles de Llorer” concedidas por FENAC en el presente ejercicio.
20 de Febrero: CRIDÀ (20:00 h)
Bajo el incomparable marco que ofrece el nuevo techo acristalado de la entrada, la Fallera Mayor de AIDIKIrealizará una invitación a todas aquellas personas (de AIDIKI y fuera de él) que deseen de alguna manera ser partícipes de los actos que, durante la semana fallera, se realizarán en nuestro legendario Instituto. Para cerrar el acto, se romperán diez aceros a cargo de la pirotecnia “El Chacho” de Burjasot, patrocinado por “Lechugas Tarín S.S.”
27 de Febrero: CABALGATA FOLKLÓRICA DEL REINO (22:00 h)
Con el siguiente itinerario: Salida por Centro Rector, Luis Vives, Estema, RTVE, Mas Camarena, AIDI, AIMMI, AINII, AIDIMI, para finalizar en AIDIKI. Al finalizar se realizará un espectáculo de reacciones químicas en colores a cargo de la pirotencia “Bolinches” y patrocinado por “Reactivos Tezo S.L.”.
28 de Febrero: CABALGATA DE LA “PROBETA” (18:00 h)
Con la participación de los siguientes Institutos Falleros: AIMMI, AIMPLIS, AIDIMI, AIDI, AITIX, ALICIR, AIJI y por último, la carroza de AIDIKI. Siguiendo el siguiente itinerario: Salida por Luis Vives, AINII, Ciudad Deportiva, AIDI, AIMMI, Centro Rector, Mas Camarena, RTVE, para finalizar en AIDIKI. Al finalizar se realizará un gran despliegue de folletos y ofertas formativas de colores a cargo de la pirotecnia “Barilla” (“Morella”…”Gazella”…”Balilla”…bueno, o algo así) de Benimaclet.
1 de Marzo:
14:00h Gran ensayo de abrasiones en el Laboratorio de AIDIKI, a cargo de la pirotecnia “Miguelón” de Nucia, patrocinada por “Helados Toyescky S.L.” .
2 de Marzo:
11:00h Visita de la Falleras Mayores y sus Plantillas de Honor a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Homenaje al Maestro Profit, autor del Himno de los Institutos Falleros.
14:00h Calibración de 5 Balanzas Monoplato a cargo de la pirotecnia “Juanjo Lines S.A.” de Favareta, y patrocinado por “Pies de Rey Naik S.A.”.
4 de Marzo:
14:00h Reparación de 4 ordenadores, 5 cuelgues de windows y 4 atascos de impresora de forma simultánea, a cargo de la pirotecnia “TIC” de Valencia y patrocinado por “Huevos Otrosquéquerís S.A.”.
6 de Marzo:
14:00h Atención a 87 llamadas de teléfono y 7 encuadernaciones de gusanillo, a cargo de la pirotecnia “AnPac (Ana&Paco)” de Valencia y patrocinado por “Pelucas Taipura S.L.”.
7 de Marzo:
11:00h En la Recepción de AIDIKI, XXXVIX Concurso del “Cant de L’Fengüich”, organizado por la Falla del Árbol…(caído), y patrocinado por la Comisión Central Fallera.
10 de Marzo:
12:00h Salida de la Ronda “Coches de L’Antigor” desde el parking de AIDIKI, y en la que se impondrán las “Pegatinas Corporativas d’Aidico”.
14:00h Realización de nóminas y asientos contables a cargo de la pirotecnia “Milik” de Carcaixent, patrocinado por “Mistela Marinera S.L.”.
14 de Marzo:
09:00h Chocolatá popular: Desayuno de ‘chermanor’ entre la Fallera Mayor de AIDIKIy sus Plantillas de Honor, consistente en la degustación de un magnífico chocolate (del de la taza, no del que se fuma) al que se le mojarán diversos buñuelos. La Chocolatá será ofrecida por cortesía del donativo individual pagado previamente (se exigirá justificante de pago).
13:00 Gran dispará de petardos de todos los tipos y colores. Magistral combinación de explosiones y gritos de ánimo del público que finalizarán con la salida a hombros de la pirotecnia “Juanma Traca S.L.” de Valencia.
15 de Marzo:
20:00h Clausura de la “Exposició de la Probeta”. Dando a conocer la probeta indultada que no será pasto de la prensa, tanto de la categoría infantil “7 días”, como en la categoría grande “28 días”.
00:00h Plantá de todas la Fallas.
00:05h Palabras de Colores Artificiales a cargo de la pirotencia “El Panel” de Recepción, y patrocinado por “Cafés TivaldelaOTI S.A.”.
16 de Marzo:
16:30h En la Tribuna instalada frente a la entrada de AIDIKI, reparto de premios obtenidos por los Institutos Falleros en las diferentes secciones, así como por los conceptos de Cabalgata de la “probeta”, Concurso de fachadas iluminadas y pintadas, Presentaciones y Conferencias, Cursos y Llibrets de Instituto.
17 de Marzo:
16:00h Ofrenda de tuppers al Aparato de MicroOndas, Patrón de los comensales, con el siguiente orden:
Escalera de la izquierda:
16:00 Laboratorio Físico
18:00 Laboratorio Químico
20:00 Calidad
21:00 UT Información
22:00 Proyectos
Escalera de la derecha:
16:00 Formación
17:00 Calibración
17:30 UT Seguridad
19:00 Comercial
21:00 Informática.
17:30h En la parcela contigua a AIDIKI, la Escuela de Aeroestación de Valencia realizará una exhibición aerostática y (tras una buena fabada) dará el bautismo del “aire” a la Fallera Mayor de AIDIKIy a su Plantilla de Honor.
01:00h Festival Piro-Musical en la totalidad de las instalaciones de AIDIKI, y en la que todos se pirarán al oir la música que se tocará. Patrocinado por “Albornoces Tademimbre S.L.A.”.
18 de Marzo:
11:00h Homenaje al poeta Maximiliano Thous, sito en el cruce de las calles Maximiliano con Thous. Al finalizar creación de 27 actas a cargo de la pirotecnia “Ritxi” de Bétera, patrocinado por “Bazar Zuela S.A.”
12:30h Homenaje al Maestro Serrano, con degustación de dicho jamón, y sito en el cruce de las calles Maestro con Serrano. Al finalizar, realización de extrañas pruebas con elementos aditivos a cargo de la pirotecnia “Proyectos S.L.” de Bruselas.
12:30h Paella Gigante a cargo de la empresa de catering masivo “Juanma&Lupe”. Las masivas degustaciones serán repartidas, de forma periódica, durante los 3 meses siguientes.
01:30h “Nit de Foc”
Rotura de 100 probetas y 150 aceros, 300 refrentados y 200 abrasiones a cargo de la pirotecnia “Povo” de Viver (y también de donde haya nieve), patrocinada por “Persianas Tideplasti S.A.”
19 de Marzo: Día de San UNE-EN
12:30h Ofrenda de baldosas a San UNE-EN, patrón de AIDIKI, por las Falleras Mayores y sus Plantillas de Honor.
14:00h En la UT Seguridad de AIDIKI, realización de 125 ensayos de “Bola colgante”, que irán “in creschendo” en cantidad y frecuencia hasta llegar al llamado ‘éxtasis final’, a cargo de la pirotecnia “Charli Luchiano” de Cullera. Patrocinado por “Toldos Poruno S.L.”.
00:00h CREMÁ de todas las Fallas del Parque.
00:30h CREMÁ de la Falla que haya obtenido el primer proyecto InnoEmpresa de la Sección Especial.
01:00h Visualización en el cielo de Paterna de 25 nanotubos de Hormigón a cargo de la pirotecnia “Renac S.L.” de una ciudad muy pequeñita, patrocinada por “Electrodomésticos Taránunpastón Coop.”. CREMÁ de la Falla de AIDIKI (Fuera de Licitación) en las Instalaciones del CTF y retransmitido por las principales Cadenas de Televisión del Parque Tecnológico.
Con este acto se darán por finalizadas las Fallas del 2008….